LA ROSA DAMASCENA: UNA ROSA EN EL DESIERTO
Articulo publicado por la Revista de Asociación Argentina de Rosicultura, año 2000.
La rosa
Damascena, cultivada en el corazón del desierto de Marruecos, es una
de las especies más perfumadas del mundo. Y también, una flor
que moviliza leyendas y una industria millonaria.
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Rumbo
al oeste, desde el Atlántico, el paisaje explora todos los matices
entre el marrón y el amarillo; algún rojo, tal vez, pero nada
más. Son kilómetros de montaña. Luego, planicies áridas,
ruinas ocres y el desierto que se insinúa hasta instalarse, perpetuo
e implacable, en el corazón de Marruecos. Pretenciosas, las guías
de turismo agotan el paisaje marroquí en el dorado mundo de los médanos
africanos. Así lo venden a los viajeros y así lo compran ellos,
tan ávidos de aventura. Pero unos y otros, en el apuro, se pierden un valioso secreto que comparten, desde hace años, los pobladores de una villa cercana a la ciudad de Ouarzazate y los principales cordones montañosos del país, un angosto valle serpentea, silencioso, hasta que el ritmo cambia, el aire embriaga y el color se rompe. Pájaros, aromas, puro verde… Parece una ilusión, pero no. Este milagro de la naturaleza, obra y gracia de los ríos Dades y M’Ghoun, fue bautizado el Valle de las Rosas y es la cuna de la rosa Damascena, una de las especies florales mas perfumadas y cotizadas del mundo |
La leyenda
ha recorrido varias generaciones de marroquíes con estoica perseverancia.
Y dice así: El calor apretaba con la furia del desierto. De rodillas,
envuelto en pesadas telas y sin agua para beber, el profeta Mohammed cumplía
su prometida jornada de oración. Fruto del sacrificio, una lágrima
recorrió la mejilla del religioso hasta caer en el seno de una flor que
la acogió entre sus pétalos. Desde entonces, la sagrada gota
bendice a la rosa del desierto con la “divina” esencia que la distingue
entre sus pares.
Pero el relato no termina ahí, porque a la rosa la bautizaron “Damascena”
y en Marruecos, tierra fértil de historias milenarias, no hay “porque
sí” que agote una respuesta: La rosa, cuentan los pobladores, llegó
a ese rincón de Marruecos en manos de un grupo de peregrinos que atravesó
el desierto desde Damasco, capital de Siria. Al descubrir el oasis, tras meses
de penoso caminar por altos médanos, los hombres sembraron esta flor
como símbolo de agradecimiento. Conocido oficialmente como Valle de Dades,
el lugar adoptó con los años el nombre de la flor que llevaría
la leyenda a todo el mundo.
| La rosa Damascena
no es, por supuesto, la primera flor que hunde sus raíces en las
añejas leyendas que abonan una cultura. Pero es la única,
sí, que ha logrado que todo un pueblo organice su vida alrededor
de su producción. En el siglo XIX, la costumbre nació ajena a su belleza y al enorme potencial económico que hoy sorprende hasta a las propias autoridades del Reino de Marruecos. En ese entonces, los campesinos de la región plantaban largas hileras de rosales alrededor de sus sembrados para que las espinas, cual “púa” de natural “alambre”, mantuvieran el trigo y la cebada a salvo del hambriento ganado. |
![]() Rosa Damascena Trigintipelata |
Pero, muy
pronto, el rumor de la rosa con “mágicos” aromas empezó
a inquietar a pueblos vecinos y la demanda creció hasta desplazar a los
cereales del centro de la escena. Con el tiempo, el arte de un buen pimpollo
se convirtió en un saber que hoy involucra a todos los miembros de las
numerosas familias.
En el Valle de Dades, la cosecha dura un mes. Los cultivadores trabajan sólo
a la mañana y a la noche porque al mediodía el calor es intolerable.
El trabajo no es particularmente difícil pero es lento y agotador. Las
mujeres y las niñas, a cargo de la recolección, tardan más
de una hora en cosechar un kilo de rosas. El corte debe ser exacto y cuidadoso
y cada flor debe ser tratada con la delicadeza de un cristal. Tras separar el
tallo, los pétalos son llevados a las destilerías para dar comienzo
el proceso industrial.
![]() “Quatre Saisons” Rosa Damascena Bifera |
Se necesita una
tonelada de pétalos para producir un kilo de esencia de rosas, el
concentrado se vende en el mercado de las flores a 900 dólares por
kilo. Cuando las condiciones meteorológicas son favorables, se suelen
cosechar en la región unas cuatro mil toneladas de rosas. Es un volumen
más que importante para un mercado en pleno crecimiento que mueve
en todo el mundo más de 30 mil millones de dólares por año. Lugar de encuentro y tránsito de las civilizaciones beréber, árabe, y romana, Marruecos es un país de una riqueza incomparable. Por su privilegiada ubicación geográfica, la coexistencia de realidades opuestas ha sido siempre la esencia de su personalidad. |
| Y la rosa Damascena
claramente, no es ajena al perpetuo contraste que define a este rincón
norafricano. Orgullo para unos, negocio para otros, la rosa marroquí es una de las rosas de mayor calidad del mundo, pero su costo es bajo porque su producción es casi artesanal y porque aún no goza de los “privilegios” de las especies patentadas. |
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